Plutón

El verano pasado la nave espacial New Horizons pasó, a la velocidad del rayo, cerca de Plutón. Al ser la primera nave en acercase al planeta enano, recopiló datos y fotografías. Desde entonces y mientras prosigue su viaje, la solitaria nave espacial ha estado enviando datos a los científicos mediante su pequeño transmisor de radio. Estos datos están proporcionado valiosa y sorprendente información sobre Plutón.

Los científicos llevan casi un año analizando la información que la nave está enviando sobre el peculiar mundo que es Plutón. A pesar de estar unas pocas decenas de grados por encima del cero absoluto, no es la esfera helada que se creía: tanto su atmósfera como su superficie son activas. Incluso presenta criovolcanes, estructuras similares a los volcanes terrestres, pero que en vez de emitir roca fundida, emiten volátiles, como hielo, amoniaco, o metano.  

La superficie de Plutón es realmente extraña, está formada por hielo, nitrógeno, metano y monóxido de carbono helados, que al combinarse en distintas proporciones, forman distintos tipos de terreno. Desde duras “rocas” que al romperse forman escarpados terrenos con acantilados de medio kilómetro, hasta llanuras formadas por espesas “espumas”. En general, la superficie es bastante antigua y está surcada por cráteres, pero tiene una llanura en forma de corazón que los científicos piensan es más reciente.

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Fotografía de Plutón (en primer plano) y Caronte, su luna más grande. Crédito: NASA/JHUAPL/SwR

Este corazón de color crema se conoce como Sputnik Planum, como carece de cráteres, se cree que es la parte geológicamente más joven de Plutón, de unos 10 millones de años de antigüedad. Es una gran llanura formada por nitrógeno y monóxido de carbono helados. Curiosamente, está al lado de la parte más antigua, la zona rojiza pulverizada por cráteres, bautizada como Cthulhu Regio, que es de unos 4 000 millones de años de antigüedad.

Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute

Detalle de la superfície de Plutón, a la derecha el Sputnik Planum, de color más claro, y a la izquierda, más oscuro y surcado de cráteres, Cthulhu Regio. Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute

Fijándonos en las zonas rojizas de Plutón, vemos una que ni siquiera se encuentra en el planeta enano, está en Caronte, su luna más grande. Se cree que un asteroide impactó brutalmente en Plutón, creando el cráter que luego, al ser rellenado por glaciares de nitrógeno, formó el Sputnik Planum. La violenta colisión levantó suficiente material como para formar satélites. Y así es precisamente como los científicos especulan se formó Caronte, la luna más grande de Plutón. De hecho, su superficie está llena de cráteres, que indican una edad de unos 4 000 millones de años, lo que casi confirma la hipótesis.

Caronte, la luna más grande de Plutón. Crédito: NASA/JHUAPL/SwRI

Caronte, la luna más grande de Plutón. Crédito: NASA/JHUAPL/SwRI

La atmósfera de Plutón, está formada por nitrógeno y metano. Este último, al entrar en contacto con rayos cósmicos y ultravioletas ha producido una neblina de compuestos de hidrocarburos, que dan un color rojizo a la atmósfera. Aún así, cuando los rayos del sol pasan a través de las espesas nieblas, al amanecer y atardecer, el cielo se vuelve de color azul, regalándonos preciosas imágenes como esta.

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Fotografía de la atmósfera de Plutón, tomada durante la puesta de sol. Crédito: NASA/JHUAPL/SwRI

Pero aún no hemos recibido toda la información que New Horizons recopiló, hasta ahora solamente ha enviado el 50 % de los datos, así que, este lejano mundo aún puede proporcionarnos más maravillas. Ahora la nave se aleja hacia su siguiente cita con otro objeto del Cinturón Kuiper, donde está previsto que llegue el 1 de enero de 2019.

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