La investigadora Nuria Pérez. FOTO: N.P.

Nuria Pérez: “Es un hecho que el cambio del clima se debe al hombre”

Si por algo se define Nuria Pérez Zanón es por el compromiso que muestra con su trabajo. Esta joven investigadora posee un gran sentido de la responsabilidad que comparte con todos sus compañeros del Centre for Climate Change (C3), un organismo pionero en el estudio del cambio del clima que se encuentra adscrito a la Universidad Rovira i Virgili, de Cataluña. Precisamente, el C3 es un lugar de referencia en su  ámbito de conocimiento. Por ello, Pérez Zanón se encuentra realizando aquí su tesis doctoral, denominada: “Climate Change in the Central Pyrenees. Climate analysis from instrumental and paleoclimate proxy data”. Se trata de una investigación enmarcada dentro un proyecto enfocado al conocimiento de la evolución del clima pirenaico entre 1910 y 2013. Un análisis concienzudo que está comenzando a arrojar sus primeros resultados.

La investigadora Nuria Pérez. FOTO: N.P.

La investigadora Nuria Pérez. FOTO: N.P.

¿En qué consiste su labor?

Estoy trabajando en la reconstrucción climática del Pirineo. Se trata de un trabajo que se realiza con datos instrumentales
observados diariamente en diferentes lugares de dicha cordillera –en su vertiente española–. El periodo que estamos contemplando se refiere al siglo XX, más concretamente al comprendido entre 1910 y 2013. De esta forma tenemos la oportunidad de edificar una serie instrumental en la que se controla la calidad de la información, se homogeniza la misma y se cuida que los valores sean correctos.

Entonces, calculamos una serie de datos y anomalías regionales para el Pirineo, que nos sirven para reconstruir el clima pasado. Un panorama que obtenemos gracias al estudio de los llamados proxys naturales, que son señales climáticas que se quedan registradas, por ejemplo, en el crecimiento de los anillos de los árboles o en los sedimentos del lago de Montcortès.

NURIAEn este sentido, se considera que hay una relación entre el clima y el registro de estos proxys. De hecho, la corteza de un árbol crece en mayor o menor medida cada año en función de determinadas condiciones, como la cantidad de lluvias o las temperaturas. En definitiva, en el mencionado anillo queda una impronta de las condiciones climáticas. Y esto se utiliza en la serie instrumental para calibrar el crecimiento del anillo y saber qué evolución del clima se produjo en el pasado.

Y, hasta el momento, ¿qué resultados está arrojando dicho análisis?   

Lo que se ha podido observar es que ha habido un aumento de la temperatura durante todo el periodo analizado [1910-2013]. En cuanto a la reconstrucción de los proxys, todavía estamos en ello. Se trata de un ámbito que lleva más trabajo y la cooperación de unos conocimientos más específicos de diferentes disciplinas.

En cualquier caso, en las series de temperatura máxima y mínima para el Pirineo sí que se observa un incremento de la temperatura. De hecho, los valores aumentan más rápidamente a partir de 1970. Prácticamente se dobla el crecimiento de la temperatura.

Esta situación, ¿viene dada directamente por la influencia humana?

Sí. El último informe del IPCC confirma que el cambio del clima, el cambio climático, se debe a la acción del hombre. Es un hecho.

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Ante esta realidad, ¿qué opina de aquellos grupos que siguen afirmando que la actividad del ser humano no está relacionada con el calentamiento global, y que este proceso responde a ciclos propios de la Tierra?

La variabilidad climática existe, existirá y ha existido siempre. Por ejemplo, en la actualidad estamos en un periodo interglaciar, por lo que la próxima etapa –dentro de muchos años– será glaciar. Pero el cambio climático que vivimos actualmente es un proceso inducido por el hombre. De esto no hay duda.

Por tanto, ¿se otorga demasiada importancia a aquellos sectores –minoría entre la comunidad científica– que aseveran que el calentamiento global no tiene nada que ver con el ser humano?

En prensa, por ejemplo, se ha tratado por igual a las dos versiones: a los que creían en el cambio del clima y a los escépticos. Pero, como comentaba anteriormente, en el último informe del IPCC se afirma que el calentamiento global es una realidad inducida por la acción del hombre. En consecuencia, hay que olvidarse de los escépticos. Cabe la posibilidad que haya ciertas observaciones puntuales que no demuestren la existencia del calentamiento global. Pero de lo que estamos hablando aquí es de un proceso mundial. E, incluso, en casos locales y regionales, como el de los Pirineos, este incremento también ha sido clarísimo.

¿Puede cifrar cuánto ha supuesto este ascenso de temperaturas en el Pirineo?

Para el periodo 1910-2013 el aumento ha sido de 0,1ºC de media cada década. Durante los 104 años que dura toda la serie, el incremento total ha sido de 1ºC, aproximadamente. Pero, a partir de 1970, en lo referido a las temperaturas mínimas, esta pendiente se dobla, al crecer 0,2ºC cada decenio. Al mismo tiempo, los valores máximos han ascendido, desde 1970, 0,6ºC por década.

Y esta tendencia, ¿puede mejorar en el futuro o, sin embargo, se recrudecerá?

Las proyecciones –que, dependiendo del escenario, pueden ser más o menos severas– afirman que si continuamos el ritmo actual de emisiones [de gases de efecto invernadero] la temperatura seguirá aumentando. Lo que hay que hacer es reducir estas emisiones o, como mínimo, mantenerlas y no superar los 2ºC de calentamiento.

Se trata, en definitiva, de un problema mundial. Por ello, se han de poner de acuerdo todos los países, porque el cambio del clima no es un problema que afecte a unos sí y a otros no. Es un asunto global.

Garita Alba. FOTO: N.P.

Garita Alba. FOTO: N.P.

¿Cómo se ha notado este incremento de la temperatura en el Pirineo desde el punto de vista faunístico, florístico, en los glaciares o en el régimen de precipitaciones?

Sí que ha observado una reducción de los glaciares. Los biólogos, además, están explicando cómo la vegetación ya no alcanza determinadas alturas, produciéndose también la desaparición de especies arbóreas. En este sentido, son muy claras las afecciones habidas en algunas variedades de pinos pirenaicos. Asimismo, el régimen de precipitaciones también se ha visto alterado y la nieve cada vez es más escasa, debido al ascenso térmico.

¿Hay posibilidades de frenar el calentamiento global?

Debería poderse frenar. Pero tiene que haber un acuerdo global. Citas como la COP21 [reunión internacional desarrollada el pasado diciembre de 2015 en París] son los foros donde se han de tomar este tipo de decisiones. Al final, el cambio climático es un problema mundial donde los políticos y las personas encargadas de tomar medidas son los que han de comprometerse.

Entiendo que es un reto complicado y que el tema económico prima sobre todo lo demás. De igual forma, comprendo  que un país en vías de desarrollo pueda ver afectado su crecimiento, si se le obliga a que abandone el carbón o a que una determinada fábrica cumpla requisitos ambientales. Pero no hay que olvidar que el calentamiento global es algo que nos afecta a todos, que su mitigación es lenta y que, en la misma, debemos estar todos implicados. Las decisiones se deben empezar a tomar ya.

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