Impresión artística de uno de los satélites Galileo.

Dos satélites Galileo para el “GPS” europeo GNSS

Dos nuevos satélites Galileo (11 y 12) serán lanzados a bordo de un lanzador Soyuz el jueves 17 de diciembre. Estos nuevos satélites forman parte del tercer lanzamiento de la constelación de satélites europea Galileo que se han puesto en órbita este año.  El lanzamiento del 11º y 12º satélite del sistema supondrá duplicar el número de satélites Galileo en el espacio en sólo un año, lo que sitúa al programa en el punto de partida para comenzar sus servicios iniciales en 2016.

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Los satélites Galileo 11 y 12, dentro de los contenedores protectores en el avión que los transportó hasta la Guayana Francesa a principios de noviembre. desde Luxemburgo. FOTO: Galileo–P. Muller.

Los satélites Galileo europeos 5º y 6º, que se vieron sometidos a complejas maniobras de recuperación tras a su lanzamiento en órbitas incorrectas en agosto de 2014, en contra de lo que se pensaba (que serían poco o nada útiles) ya se sabe que ayudarán a llevar a cabo una ambiciosa prueba de un año de duración relacionada con la teoría más famosa de Einstein. “Los satélites se han convertido, de forma accidental, en instrumentos con un elevado interés científico, ya que permiten probar la teoría general de la relatividad de Einstein, al medir la manera en que la gravedad afecta al paso del tiempo, de una forma más exhaustiva que nunca hasta la fecha”, según ha explicado para ESA  Javier Ventura-Traveset, asesor científico de la ESA en Navegación por satélite.

Hace un siglo, Albert Einstein predijo que cerca de un cuerpo masivo el tiempo se ralentiza. Esto se verificó empíricamente de forma más significativa en 1976, cuando un reloj atómico de máser de hidrógeno en Gravity Probe A fue lanzado a 10.000 km en el espacio, confirmando la predicción hasta un nivel de precisión de 140 partes por millón. Los relojes atómicos de los satélites de navegación se desplazan más rápido en órbita que en tierra -unas décimas de microsegundo al día, que darían lugar a errores de navegación de unos 10 km diarios-. “Ahora, por primera vez desde Gravity Probe A, tenemos la oportunidad de mejorar las medidas y confirmar la teoría de Einstein con mayor precisión”, comenta Javier.
Los satélites Galileo que serán lanzados esta semana, si todo va según lo previsto, pasarán a formar parte de Galileo, que es el Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS) de Europa, un sistema bajo control civil que ofrecerá servicios de posicionamiento garantizados y de alta precisión. Por así decir, los satélites GPS de Europa. La señal de Galileo será compatible con las de GPS y GLONASS, los dos sistemas GNSS operativos en la actualidad.
El sistema completo de Galileo estará compuesto por 30 satélites (27 operativos más 3 de reserva) distribuidos en tres planos orbitales MEO (Medium-Earth Orbit) a 23.222 km de altitud sobre la Tierra, con una inclinación de 56 grados con respecto al ecuador.
Arianespace Soyuz

Un cohete Soyuz es trasladado a su plataforma de lanzamiento en una imagen de archivo.

Los dos nuevos satélites que serán lanzados gracias al lanzador ruso Arianespace Soyuz VS13 este jueves, Galileo 11 y 12, aterrizaron en el Aeropuerto Cayenne-Félix Eboué en la Guayana Francesa el pasado 6 de noviembre.  Con la llegada el pasado mes de noviembre de los satélites al lugar del lanzamiento se da por cumplido el último paso de una larga cadena de producción y pruebas que se desarrollan por toda Europa. La construcción de los satélites es realizada por OHB en Bremen, Alemania, mientras que las cargas útiles corren a cargo de Surrey Satellite Technology Ltd., en Guildford, Reino Unido. Ambas empresas reciben a su vez suministros de subcontratistas de todo el continente.

A continuación, los satélites Galileo fueron trasladados a ESTEC, en los Países Bajos, donde se sometieron a pruebas en los que se exponen, por turnos, a  las condiciones por las que pasaran en el entorno del lanzamiento y el espacio, incluidos ruido, vacío intenso y temperaturas muy extremas. Cada satélite se conecta también a toda la red terrestre internacional de Galileo durante varios días sin interrupción para verificar que funciona según lo previsto.

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