DAVID MCCLENAGHAN, CSIRO/WIKIMEDIA COMMONS (CC BY 3.0)
Parkes Observatory Shaun Amy/CSIRO/NASA/JPL

Parkes Observatory
Shaun Amy/CSIRO/NASA/JPL

Justo cuando nos acercamos a la temporada de más compras del año, las Navidades, un grupo de astrónomos australianos han captado dos sorprendentes ondas de explosiones galácticas muy raras por el precio de una. Un inusual doble estallido.

Una explosión sin precedentes recientemente observada en otras galaxias acompañada de cuatro de estas deflagraciones han sido reportadas durante el pasado día  25 de noviembre, según se ha dado a conocer a través del portal d publicaciones científicas www.arxiv.org.

Las explosiones en el espectro de radio frecuencia fueron por primera vez detectadas en el año 2006. Estos primeros estruendos de radio consistieron en unas breves detonaciones de energía captadas en el espectro radio eléctrico que duraron tan sólo unos pocos milisegundos y que, jamás, se volvieron a detectar después (SN: 8/9/14, p. 22). Hasta ahora, momento en el que un grupo de astrónomos han catalogado hasta nueve explosiones de este tipo, que parecen tener su origen positivamente fuera de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Hasta la fecha, las búsquedas con telescopios que no trabajan con frecuencias de radio no habían logrado dar con nada que no fuera estrellas pulsante y otro tipo de estallidos similares. (SN Online: 12/8/14)

Las cinco señales recién llegadas desde el espacio, que fueron detectadas en el radiotelescopio Parkes de Australia, siguen el mismo patrón que los estallidos detectados anteriormente en 2006 salvo con una excepción: Uno de ellos “brilló” dos veces.

Se midió que estas explosiones gemelas están separadas por tan sólo 2,4 milisegundos y se piensa que salieron de algún tipo de erupción que ocurrió hace unos 9.000 millones años en la constelación del Octante, según informa David Champion, astrónomo en el Instituto Max Planck de Radioastronomía en Bonn, Alemania.

Un evento doble de estas características descarta algunas ideas acerca de las causas de las explosiones de radio rápidas. Por ejemplo, dos estrellas de neutrones, núcleos densos dejados por las estrellas masivas muertas, que pudieran colisionar y generar estas emisiones lo haría una sola vez, pero no dos. Explosiones vigorosas raras de púlsares sí podrían encajar en la respuesta. También lo harían fuertes deflagraciones de origen azaroso de rayos gamma y rayos X. Serían los conocidos como “repetidores gamma suaves”,  eventos energéticos posiblemente provocados por “terremotos” estelares de las estrellas de neutrones altamente magnéticas.

En el mes de abril pasado, Duncan Lorimer y David Narkovic, del Parkes Observatory de Australia explicaban para Discovery Magazine cómo en 2006  detectaron la explosión en el espectro radio eléctrico más brillante medida hasta la fecha y se sorprendieron. La idea de detectar explosiones en forma de ondas de radio fue abandonada en los años 70 y 80 después de que los científicos fallaran en su búsqueda. Las emisiones encontradas desde entonces, desde 2006, hasta la fecha se pueden contar prácticamente con los dedos de las manos. Apenas media docena de ellas se han medido en este tiempo.

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